23.10.2019

Diseño de escaparates: consejos clave para atraer a clientes potenciales

En el sector del retail físico, uno de los espacios a los que más se presta atención es el escaparate.

El escaparate cumple la importante misión de atraer a los clientes potenciales, de él depende que una persona entre a la tienda y realice una compra. Por ello, mantener un escaparate bien diseñado y atractivo influirá de manera positiva en las ventas del negocio. A la hora de diseñar un escaparate, es importante seguir una serie de consejos clave que nos ayudarán a que éste sea perfecto.

En primer lugar, debemos tener en cuenta que un escaparate captará más la atención de los consumidores potenciales si cuenta una historia. Para ello, debemos crear un tema, normalmente relacionado con la temporada del año (San Valentín, Navidades, llegada de la primavera, etc). Los escaparates deben cambiar con una cadencia mensual y, además, deben empezar a planearse con un mes de antelación, es decir, cada vez que estrenemos un nuevo escaparate ya debemos estar pensando en cómo será el siguiente.

Una vez elegido el tema y la historia, hay que tratar de ser visualmente atractivo. Se trata de hacer una estrategia visual desde fuera del establecimiento para que los clientes vean bien los productos y entiendan el mensaje. Un buen acomodo de los objetos resulta fundamental, saber ubicar el producto en el escenario elegido (por ejemplo, una playa en temporada de verano), ayudará a potenciar la imaginación de los espectadores. Asimismo, es importante no poner demasiados productos, solo aquellos a los que queramos darle una mayor salida, intentando focalizar la atención sobre uno en concreto para que sobresalga del resto. Un escaparate con menos productos dará la impresión de elegancia y minimalismo, por el contrario, si está sobrecargado, los potenciales clientes no podrán apreciar el diseño ni el producto. 

El uso de los colores también es un factor clave en el diseño de escaparates. El color debe ir en consonancia con la historia que se quiere contar, el tema y la identidad visual de la tienda en sí. Tampoco se trata de saturar con muchos colores, pues esto distraerá la atención de los potenciales clientes, es mejor limitar la paleta y usar los colores precisos que logren despertar más el interés (una paleta de tres colores suele funcionar bien).

No debemos descuidar en ningún momento la iluminación. Hay que evitar colocar los focos directamente encima de los productos para que no generen sombras duras. El escaparate debe estar iluminado de manera uniforme, manteniendo el centro del diseño al nivel de la vista de los transeúntes, así podrán ver todo su conjunto desde todos los ángulos posibles.

Por último, debemos tener cuidado de que el escenario de nuestro escaparate no cubra por completo el interior de la tienda, pues está demostrado que ver desde la calle personas dentro del local comercial es lo que mejor funciona de gancho para atraer a más gente hacia su interior.  

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