10.07.2017

La energía hidráulica en España

La energía hidráulica o hidroeléctrica consiste en el aprovechamiento de la caída del agua desde cierta altura para producir energía eléctrica.

En España disponemos de un importante y consolidado sistema de generación de energía hidroeléctrica muy eficiente.

Esta fuente de energía limpia se puede obtener de dos modos diferentes: a través de las centrales de agua fluyente o mediante centrales de pie de presa. En el primer caso, lo que se hace es captar una parte del caudal del río para conducirlo hacia la central en donde es turbinado. Se emplean rangos de potencias bajo (normalmente inferiores a 5MW) que suponen un 75% del mercado. Por otro lado, en el caso de las centrales de pie de presa, se suelen usar unos niveles de potencia superiores a los 5MW, lo que supone aproximadamente el 20% del mercado en España. Dentro de estas presas están las centrales de bombeo o reversibles, en donde además de generar energía con las turbinas pueden elevar de nuevo el agua al embalse o depósito mediante un sistema de bombeo.

En nuestro país la capacidad total de los embalses es de 55.000 hectómetros cúbicos, de los cuales un 40% pertenecen a embalses hidroeléctricos. Sin embargo, esta fuente de energía limpia ha visto reducida su aportación a la producción total de la electricidad, a favor de otras energías renovables como la energía eólica o la solar fotovoltaica, que han experimentado un gran auge en los últimos años.

No obstante, el sector de la hidroeléctrica sigue evolucionando y cada vez se apuesta más por la energía minihidráulica, todavía más respetuosa con el medio ambiente, ya que los impactos que genera son pequeños y fácilmente minimizables. Estas microturbinas hidráulicas cuentan con potencias inferiores a los 10kW, y resultan muy eficientes para aprovechar la fuerza cinética de los ríos y llevar electricidad a zonas aisladas. Este tipo de turbina puede producir electricidad directamente en corriente alterna y, además, al no necesitar caídas de aguas, no es necesaria la construcción de infraestructuras ni conllevan altos costes de mantenimiento.

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